¡Feliz año nuevo!
Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack!
¡Felicidades!Feliz día. Feliz cumpleaños. Feliz aniversario. Feliz viaje.
¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack!
Todos buscamos lo mismo: ser felices.
¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack!
Sonrisa constante y eterna, Cabezas despejadas, claras y frescas.
¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack!
Sobra piel. Falta carne. Rellenar. Comer. Fagocitarse. Rumiarse.
¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack!
Falta piel. Sobra carne. Rebajar. No comer. Abandonarse. Transpirarse.
¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! Estrías. Grietas. Surcos. Canales. Pliegues.
¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack! ¡Clack!
Nos partimos como piedras.
A jugar. A despertar. A salir corriendo. Con sentido, con sabor, con razón. A fortalecerse en la debilidad. A doblar en la esquina menos pensada. A doblarse tratando de evitar los ángulos. Crean aristasssssssssssssssssssssssssssssssssss
Zanahoria corriendo conejos. Blancos lanzados a dardos lejanos. Sogas buscando cuellos Desnudos.
Insulsa flecha de un solo sentido .
No se puede corregir.
El borrador es el original
La tinta con la que te escibirázzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz
Gracias.
Nos vemos en 2011
Felicidades a todos
jueves, 30 de diciembre de 2010
martes, 28 de diciembre de 2010
Eco
Eco
Solo eco
Eco desprovisto de su matriz sonora
Eco
Solo repeticiones de algo que ni si quiera recordamos
Eco
Impensando
Impertinente
Impúdico
Impresiso
Necesito de la madrugada para acomodar mejor mi oído hacia adentro
Me alisto cuando las sombras huyen, y solo hayo eco
Eco
Un mísero pensamiento que rebota solo en las paredes del cráneo,
esperándo eternamente a compañeros que no llegarán
Eco
Como Humberto pero sin ideas
Eco
Un razonamiento en diferido
Una repetidora televisiva
Programación de verano
Eco
Nada parece ser como era
Nada es como era
Nada será como era
Nada es nada
Y la nada no acepta repeticiones
Y aca hay eco
Eco
Si hay eco es porque hubo materia
Materia sonora
Materia de ideas
Antimateria
Reducir el delay,
bajar la reverb a cero.
Volver al patrón inicial
Cuerda al aire que busca un par para alinearse en 440
Tensión armónica primitiva,
reducir efectos,
Moverse ya de este desfiladero infernal.
Buscar el llano, el lugar de las voces limpias
Que el eco no sea lógico
Ecoilógico
Romper la coherencia
derribar montañas,
quemar bosques,
secar los ríos hasta que se abra el campo
y no suene más que una voz clara y pura.
Solo eco
Eco desprovisto de su matriz sonora
Eco
Solo repeticiones de algo que ni si quiera recordamos
Eco
Impensando
Impertinente
Impúdico
Impresiso
Necesito de la madrugada para acomodar mejor mi oído hacia adentro
Me alisto cuando las sombras huyen, y solo hayo eco
Eco
Un mísero pensamiento que rebota solo en las paredes del cráneo,
esperándo eternamente a compañeros que no llegarán
Eco
Como Humberto pero sin ideas
Eco
Un razonamiento en diferido
Una repetidora televisiva
Programación de verano
Eco
Nada parece ser como era
Nada es como era
Nada será como era
Nada es nada
Y la nada no acepta repeticiones
Y aca hay eco
Eco
Si hay eco es porque hubo materia
Materia sonora
Materia de ideas
Antimateria
Reducir el delay,
bajar la reverb a cero.
Volver al patrón inicial
Cuerda al aire que busca un par para alinearse en 440
Tensión armónica primitiva,
reducir efectos,
Moverse ya de este desfiladero infernal.
Buscar el llano, el lugar de las voces limpias
Que el eco no sea lógico
Ecoilógico
Romper la coherencia
derribar montañas,
quemar bosques,
secar los ríos hasta que se abra el campo
y no suene más que una voz clara y pura.
lunes, 20 de diciembre de 2010
Por las dudas
Por las dudas, escribo.
Porque sí. Porque es la puerta de salida. El portón.
Mi manera de ser. La esencia de mí. La tinta (voy a insistir en esto hasta que sea necesario)
Confío en las palabras escritas infinitamente más que en las orales.
Escribo desde siempre, hasta siempre y siempre y únicamente cuando tengo ganas.
Prefiero escribir.
Para romper el silencio. El silencio que producen las cosas que no se dicen; ese espacio vacío de palabras, repleto de nada.
Como pueda, mientras pueda, hasta que pueda voy a seguir escribiendo. Con el formato que necesite y ordene mi instinto. Que, como de costumbre me guía. Se debate día a día con es fiel representante de Dios entre nosotros (o del demonio, lo mismo es): el destino. Pero algo es claro: creo en él. Creo en el instinto.El siempre gana, se impone. Cazamos presas cuándo y cómo podemos. Y, desde ya, nos dejamos cazar de igual manera... ¿Otra vez la supremacía del más fuerte? No. Definitivamente no. Es un equilibrio. Se come y se es comido al mismo tiempo.
Autofagocitosis
Y sigo escribiendo; corre la tinta que es memoria. Ese borrón de cuaderno de escuela primaria... La memoria, despiadada acumulación de datos, muchas veces sin sentido, y otras con un sentido superlativo. Subdimensión o sobredimensión no tan aleatoria, según.
Solo un árbol con termitas.
Ausencia de mi. Por mi. Hacia mi. Y yo, buscándome por tantos lados equivocados, y estaba acá, como de costumbre.
La imposibilidad de verse, la búsqueda constante y estéril de la objetividad. Dirijo mi mirada hacia mi, y ya no estoy, me corrí, cambié de forma.
Solo queda mi ausencia.
El presente se escurre, ya no está. Esto que escribo pasa a ser pasado mientras va siendo escrito.
En definitiva, queda lo que queda grabado en la memoria, una cajita de música repleta de ausencias. Ausencias que huelen rico, saben bien, arrancan lágrimas, sonrisas; pero no son más que eso: ausencias. Añoranzas de cosas que pasaron, que ya no están. Solo nos quedan las sensaciones.
Las ausencias.
Las
Y escribo. Por todas esas cosas que me oprimen desde adentro.
Compresa
Represa
Dique
Pasador y...
Porque sí. Porque es la puerta de salida. El portón.
Mi manera de ser. La esencia de mí. La tinta (voy a insistir en esto hasta que sea necesario)
Confío en las palabras escritas infinitamente más que en las orales.
Escribo desde siempre, hasta siempre y siempre y únicamente cuando tengo ganas.
Prefiero escribir.
Para romper el silencio. El silencio que producen las cosas que no se dicen; ese espacio vacío de palabras, repleto de nada.
Como pueda, mientras pueda, hasta que pueda voy a seguir escribiendo. Con el formato que necesite y ordene mi instinto. Que, como de costumbre me guía. Se debate día a día con es fiel representante de Dios entre nosotros (o del demonio, lo mismo es): el destino. Pero algo es claro: creo en él. Creo en el instinto.El siempre gana, se impone. Cazamos presas cuándo y cómo podemos. Y, desde ya, nos dejamos cazar de igual manera... ¿Otra vez la supremacía del más fuerte? No. Definitivamente no. Es un equilibrio. Se come y se es comido al mismo tiempo.
Autofagocitosis
Y sigo escribiendo; corre la tinta que es memoria. Ese borrón de cuaderno de escuela primaria... La memoria, despiadada acumulación de datos, muchas veces sin sentido, y otras con un sentido superlativo. Subdimensión o sobredimensión no tan aleatoria, según.
Solo un árbol con termitas.
Ausencia de mi. Por mi. Hacia mi. Y yo, buscándome por tantos lados equivocados, y estaba acá, como de costumbre.
La imposibilidad de verse, la búsqueda constante y estéril de la objetividad. Dirijo mi mirada hacia mi, y ya no estoy, me corrí, cambié de forma.
Solo queda mi ausencia.
El presente se escurre, ya no está. Esto que escribo pasa a ser pasado mientras va siendo escrito.
En definitiva, queda lo que queda grabado en la memoria, una cajita de música repleta de ausencias. Ausencias que huelen rico, saben bien, arrancan lágrimas, sonrisas; pero no son más que eso: ausencias. Añoranzas de cosas que pasaron, que ya no están. Solo nos quedan las sensaciones.
Las ausencias.
Las
Y escribo. Por todas esas cosas que me oprimen desde adentro.
Compresa
Represa
Dique
Pasador y...

domingo, 19 de diciembre de 2010
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